ESCAPARATE


[En esta sección se publican muestras de obras inéditas]


Poemas               




                    ALGO

                                                             M.L. 


Algo parece estar cumpliéndose estos años

Algo que siempre quiso abrir los ojos

Y nunca pudo dejar fija la mirada

Algo que que en mí se dice ahora a ratos

Que tal vez ya está aquí desde hace tiempo

Lo que en secreto esperó siempre

Sabiéndolo unas veces y otras no

Estos años abiertos 

Bajo la alta mirada de tu lúcida guarda

Que transcurren henchidos como un rico estuario

En cuyas anchas aguas 

Todo lo que me llega a mí sucede

Mucho más en tu historia que en la mía.


                                                            5 nov 09



                 NECESITO


Quisiera un gran espacio de colores ligeros

Donde poner a navegar el día

No me sobran las horas

Como para dejar tranquilamente

Que algunas se rezaguen o que encallen

Por exceso de carga o lo cual es lo mismo

Por falta de ilusión

No me sobran los días tanto que no me importe

Que alguno se marchite sin abrirse

Me es necesario un tiempo todo mío

Sin rastro de hipoteca

Sin control en sus puertas sin diezmos ni descuentos

Necesito contar con cada hora

Cada comienzo cada cumplimiento

No tengo tiempo para no ser libre.


                                                            31 jul 09


  • DISPARADERO

    [Aquí se publican comentarios de actualidad, ocurrencias del momento y otros textos informales]




    DERECHOS Y CONTRATOS


    Querido Matías Vegoso: 

         No creas que no me doy cuenta de lo que significa el tono ligeramente burlón con que hablas de mi ingenua utopía educativa. Significa: “Ahí me las den todas.” Yo reconozco humildemente que para tus amigos no resulta demasiado amenazador que alguien les hable de la importancia de la educación. Ahí se las den todas, en efecto. Pero además, tampoco van a dejar, por si acaso, de mangonear un poco en la educación. Ahí tenemos por ejemplo el Plan de Bolonia. En La Vanguardia del 2 de noviembre entrevistan sobre ese asunto a un distinguido educador catalán. “La universidad”, dice, “no puede encerrarse en sí misma...” Me apresuro a asentir: la universidad tiene que abrirse a la vida, a la historia, a la humanidad. ¿Qué estoy diciendo? En la misma línea, el distinguido profesor me aclara las ideas: la universidad “tiene que conocer las necesidades de las empresas”. Ah, vaya, eso era. Me temo que no sólo la universidad, sino el Estado mismo las necesidades que tiene que conocer son las de las empresas, entre las cuales evidentemente no se cuenta la de educar a los ciudadanos salvo para esas mismas necesidades de esas mismas empresas. Con lo caro que es educar. “Los estudiantes”, prosigue nuestro profesor, “tienen que empezar a asumir que su plaza tiene un coste muy elevado.” El Estado, ya lo vemos, no tiene por qué asumir un gasto tan innecesario, pues es evidente, bien claro se lo están diciendo ahora los republicanos a Obama, que la educación no es un derecho del ciudadano: “El Estado”, nos explica amablemente nuestro experto, “no está obligado a darle una plaza gratuita...” ¿De dónde hemos sacado que la educación es un deber del Estado por ser un derecho ciudadano? Nada de eso, la educación no es un derecho, es un contrato. “El estudiante”, nos dice nuestro entrevistado para que nos enteremos, “está firmando un contrato con el Estado para asumir esa plaza...” ¿Será que aquello del pacto social que nos enseñaron en la universidad cuando la universidad estaba cerrada sobre sí misma, o sea cuando pensaba en tonterías y no en las necesidades empresariales, aquello de que la relación era entre unos derechos de los ciudadanos y unas obligaciones de sus “representantes”, es cosa obsoleta, como les gusta decir a tus amigos? La vida, por ejemplo, podría no ser un derecho del ciudadano, sino un contrato; mientras las partes contratantes mantengan el contrato el ciudadano puede vivir, pero si el Estado decide romper el contrato, ni tú ni yo tenemos derecho a vivir. Por lo menos está claro que no tenemos derecho a la educación. Porque ponte tú a pensar, como dice nuestro profesor, en que esa “plaza le cuesta al Estado, es decir, a todos, 6000 euros.” ¿Has leído por casualidad cuánto les están costando a los Estados las necesidades de las empresas? Pero ponte a pensar: ésas sí son  necesidades que el Estado, como su empresa subcontratada la universidad, tienen que conocer. ¿Habrá que pensar que la idea de unos Derechos del Hombre y del Ciudadano era un desvarío infantil de la democracia, y que el demócrata maduro constata que no hay más derechos que los de las empresas?

    No sé si tengo que buscar más ejemplos para convencerte de que la parte más reaccionaria de la sociedad no escatima recursos para desvirtuar la función de la educación. Puedes estar seguro de que no me faltarían, desde las bofetadas a la enseñanza laica a golpe de crucifijo hasta los recortes a los presupuestos educativos, pasando por el desamparo de la escuela elemental, por la corrupción por ejemplo en México del sindicato de maestros, o por el proyecto de colocar a las universidades en el terreno de la competencia empresarial. A lo mejor es que no les parecen tan inocuos los peligros de educar a los ciudadanos. Ya sé que la incidencia de la educación en la historia no es un efecto directo. Es mucho más un efecto social que político y los efectos sociales no se manifiestan a fecha fija como los efectos políticos, sino en general lentamente y de manera más o menos subterránea y nebulosa. Pero ¿en qué otra cosa podemos confiar cuando vemos cómo a nuestro alrededor los grupos de poder acaparan cada vez más exclusivamente y más inatacablemente la toma de decisiones? Por muy utópico que sea el sueño de vigorizar y sanear la educación, ¿qué otra esperanza podemos tener de evitar que los jueces exoneren a sus amiguitos o, como en México, a los temibles poderosos, que los medios informativos sin escrúpulos practiquen la calumnia y la mentira para fomentar los más negros reflejos de un público ineducado, que los irreflexivos ciudadanos se dejen despistar, por evidente falta de educación, hasta el punto de aplaudir a quienes les roban y  despojan? No será preparándose concienzudamente para cumplir a satisfacción las necesidades de las empresas como los ciudadanos podrán limpiar a la sociedad de esas lacras características del estado actual de las democracias occidentales. Es otra educación la que podría prepararlos para esa tarea, y esa educación, por paradójico que parezca, es un deber de ese Estado mismo que será juzgado por ella, porque la esencia de la democracia, querido Matías, es un poder que ha abdicado inapelablemente de todo carácter absoluto y no sólo acepta sino que exige ser juzgado. Y que se obliga por lo tanto a ofrecer los instrumentos de ese juicio y no sólo los que perpetúen sin crítica su forma actual por injusta que sea. Yo no puedo dejar de pensar que si estuviéramos mejor educados no habríamos aceptado, para no hablar más que de estos últimos meses, que en México nombren presidente de la comisión de derechos humanos a un individuo acusado varias veces de violar esos derechos, que exoneren de impuestos a unas compañías de televisión compinchadas con los poderosos y que falsean sistemáticamente la información, que permitan a las 400 compañías más poderosas del país pagar sólo el 1 y pico por ciento de los impuestos que les corresponderían y el gobierno no se atreva más que a solicitarles cortésmente que paguen “siquiera una parte” de lo que deberían. No sigo porque no acabaríamos nunca. En España, para decirlo muy a la mexicana, tampoco cantan mal las rancheras. ¿Tú crees que una sociedad educada dejaría pasar tan tranquila que los delincuentes acusen con virulencia y por supuesto sin pruebas a la policía, a los jueces y al gobierno en pleno de acosarlos cuando los denuncian? Cualquiera que haya leído alguna vez algo más que cómics se daría cuenta del repugnante truco que consiste en delinquir tranquilamente, y si te descubren, clamar al cielo que quien te acusa te acosa. No sé si habrás leído por casualidad la entrevista con Luis Moreno Ocampo, fiscal de la Corte Internacional de Justicia, en El País del 7 de noviembre. A un juez que ha visto lo que se ha visto de la Argentina de las dictaduras asesinas le cuesta trabajo creer lo que ve en España: que las fuerzas vivas entablen procesos judiciales contra los jueces que tienen la absurda ocurrencia de investigar los crímenes. No, querido Matías, mientras haya impunidad ni tú ni yo podremos hacer nada para lograr una sociedad más justa, y mientras el público siga tan mal educado como está, ¿quién va a impedir la impunidad? Habría que ser bien poderosos, y son justamente los poderosos los que son impunes.

      Recibe el más bieneducado de mis saludos,

    T. S.


  • EL TIEMPO EN LOS BRAZOS

    [Este título recubre los cuadernos de notas (no un diario) que he ido llenando desde mi primera juventud, y que ahora está publicando la editorial Pre-Textos hasta el año 2007; los cuadernos subsiguientes van apareciendo aquí, en principio dos veces al año]

    *  *  *


    BISUTERÍA





    [Con este título he ido recogiendo varios tipos de juegos poéticos, divertimentos, ingeniosidades e improvisaciones, y bajo el mismo han aparecido ya tres ediciones: En la Imprenta Universitaria, México, en 1980; en edición casera del Taller del poeta, alrededor de 1995-2000; y en Ediciones Sin Nombre, México, en 2006. Aquí se darán esprádicamente algunos inéditos o alguna muestra.]


                                          Más décimas



    Carlos Ulises Mata


    Un pajarito me dijo

    que a México habías llegado;

    yo de puro desconfiado

    no le he creído al muy jijo.

    Por eso ando en este estado

    de curiosidad malsana,

    por eso suelto la iguana

    de preguntarte si es cierto

    que en estos días tu concierto

    suena en tierra mexicana


    (si no quieres responder,

    sabe que lo he de entender)

     


    Tomás Segovia

     

    Querido Carlos Ulises,

    yo también preferiría,

    si te acercas aquí un día,

    si es posible que me avises.

    Antes que mi orgullo pises,

    confieso mi desafuero

    y en mi desagravio quiero

    avisarte que en un rato

    iré a León, Guanajuato,

    donde tal vez verte espero.


    Carlos Ulises


    Queridísimo Tomás,

    va algún ripio y otro más:

     

    Ojalá verte yo pueda

    en Tenochtitlán o en León,

    da igual cuál sea la ocasión

    y el azar que la conceda.

    Usaré manos de seda

    para acercarme a tus horas

    sin alterar sus auroras.

    De tu poético “mestiere”

    mi alma lo único que quiere

    es gozar sus ós sonoras.

     

    (Luego avisas, s’il te plait,

    en dónde verte podré;

    por ejemplo, lo de León,

    ¿cuándo es la presentación?)

     

    Y ya no te doy más lata.

    Un abrazo: Carlos Mata.


    Tomás 

    Mi querido Carlos Mata:

    Ahí te va la indicación

    de mi viaje a León,

    puesto que de eso se trata.

    Será donde dé la lata

    la Universidad, el día

    (pues ningún otro podría)

    23 del mes entrante;

    me alojarán, Dios mediante,

    mas no sé dónde, a fe mía.


    Hablaré de traducción

    y me invitan la antedicha

    y también por mi desdicha

    la sucursal en León

    de la casa de edición

    efe ce e, y yo diría

    que una u otra bien podría,

    si logras comunicarte,

    amablemente indicarte

    dónde se me alojaría.  


    Para información concreta

    hay alguien que tú también

    creo que conoces bien:

    Gerardo Torres, poeta

    con mucho aspecto de atleta,

    que tiene que ver contigo:

    no sé si será tu amigo,

    pero sé que es tu paisano.

    Búscalo si puedes, mano,

    y pregunta lo que digo.










    Novedades

    Libros de publicación reciente:

    Recobrar el sentido (ensayos), Trotta, Madrid, 2005.
    Zamora bajo los astros
    (drama en verso), Ediciones Sin - --- - -Nombre, México, 2005.
    Sonetos votivos, Ediciones Sin Nombre, México, 2005.
    Bisutería (juegos poéticos), Ediciones Sin Nombre,
    --------- -México, 2005.
    Llegar (poemas 2003-2006), Ediciones Sin Nombre,
    --------- -México, 2007.
    Llegar (poemas 2003-2006), Pre-Textos, Valencia,
    2007.
    Miradas al lenguaje
    (recopilación; pról. de J. L. Pardo), -- - - -El Colegio de México, México, 2007.
    Sobre exiliados (recopilación; pról. de J. M. Espinasa), -- - - -El Colegio de México, 2007.

    Traducciones

    William Shakespeare, Hamlet, Norma, Bogotá, 2002.
    Jean Racine,
    Atalía, Ediciones La Rana, Guanajuato, 2005.

    # # #

    La institución Alfons el Magnànim de Valencia ha publicado tres traducciones de una selección de poemas (Desnudeces) de T. S.:

    trad. italiana de Emilio Coco, 2006;
    trad. francesa de Jean-Claude Rolland y Daría Rolland----- - - - Pérez, 2007;
    trad. valenciana de Emili Casanova, 2007.

    Alfons el Magnánim

    Última hora

    Siempre todavía (poemas), Pre-Textos, Valencia, 2008.

    Siempre todavía, Ediciones Sin Nombre, México, 2008.

    El tiempo en los brazos. Cuadernos de notas (1950-- - -- - - -1983), Pre-Textos, Valencia, 2009. 

    La voz de Tomás Segovia (libro-disco),                 -   -Residencia de Estudiantes, Madrid, 2009.

    Cahier du Nomade (anthologie, sél. de Philippe Ollé-     -   -Laprune, trad. de Jean-Luc Lacarrière), Gallimard, -   -Paris, 2009.

    Novedad 

    Aluvial (poemas 2007-2008), Pre-Textos, Valencia, 2009.